¿Cómo dejar de sentirme indefensa y empoderarme?

Cuando pequeños, desarrollamos un sentido de identidad sobre cuál es nuestro lugar en el mundo.

Desarrollamos la capacidad de darnos cuenta de quien “creemos” que somos y de quien “no creemos” ser. Este aprendizaje lo realizamos a través de nuestro espejo interior o sea de la mirada que tenemos hacia nosotras mismas.

Cuando niños no somos conscientes de quiénes somos, ni del potencial que tenemos. Vivimos desde un lugar absolutamente transparente: simplemente estamos. Quienes a través de sus reacciones nos mostrarán si somos aprobados o no dependiendo de nuestros actos son nuestros padres. Ellos son los que nos dirán si algo está bien o no.

Como niña, al mirarte en tu espejo interior, interpretaste que lo que te decían o como te trataban tus padres correspondía a como tú eras. Ese es el reflejo que te quedó.

Si lo que escuchaste  o sentiste fue que eras una niña no deseada, te pasaban retando, te decían que eras mala, que no servias para ciertas cosas, te comparaban con tus hermanos y/o primos en tus calificaciones, en el deporte o que podían hacer cosas mejores. Eso es lo que internalizaste. Desde ahí creciste creyéndote todo eso.

Esto pudo haber sucedido con tus padres o personas que fueron tus imágenes de autoridad en tu vida, como abuelos o tíos.

Muchas chicas llegan a la consulta mirándose como personas totalmente indefensas, desempoderadas , sintiéndose víctimas de las circunstancias y con la íntima afirmación de que no pueden hacer nada para cambiar las circunstancias que viven, justificando que no pueden ser felices porque se no sienten capaces de  ser protagonistas en sus vidas.

Han elegido ser meras observadoras y, delegando toda responsabilidad en otros como sus parejas, padres, familiares, amigos. Incluso pueden llegar a delegar su economía completamente a un contador o a alguien que ni siquiera es de su círculo de confianza. Con sus consecuencias, claro.

Son personas que esperan que otros le confirmen que lo que van a elegir está bien o mal. Se les hace muy desafiante tomar decisiones por el miedo al error.

¿De qué necesitan darse cuenta internamente….?

 De que ya son adultos. Que traen una historia que les puede dar luces de que, en su interior tienen todo el poder de cambio. Que no es esa niña indefensa que cuando pequeña no tuvo ninguna posibilidad de elegir otros padres, cambiarse de colegio, vivir con otras personas o tomar otras decisiones.

Si tú hoy día te sientes así, es hora de que tomes las riendas de tu vida, necesitas mirar que HOY ya puedes elegir qué hacer y qué no. Tienes la capacidad de tomar tus propias decisiones. Ya has dejado de ser niña y hoy nadie puede hacerte daño, al menos que tú así lo elijas.

¿No lo ves? Trae un espejo y hagamos un ejercicio:

1º Mírate a los ojos frente al espejo

2º Observa lo que te dicen tus ojos

3 º Detente y mírate de pies a cabeza

Esa mujer que ves parada en ese espejo hoy ya no necesita que nadie le diga de qué es capaz o de qué no. Tú misma puedes mirar para tu pasado y descubrir cuantos aprendizajes has tenido. Cuantas veces ya enfrentaste situaciones tremendamente difíciles.

Si no recuerdas cuáles, entonces corre por lápiz y papel y haz este otro ejercicio.

Escribe tu historia:

1º Escribe tu historia de vida desde un lugar de aceptación. Esta es una emoción que te va a permitir mirar tu pasado como la suma de muchos eventos que han sido las piezas fundamentales para construir la mujer que eres hoy. No tiene que ver con que aceptes sin más lo sucedido pero sí es el primer paso de aceptar tu historia de que lo que pasó es así y ya nada se puede cambiar. Que la única manera de sentirte bien contigo  misma pasa por aceptar lo irreparable y elegir dejar de sentirte víctima de lo vivido, para así comenzar una nueva etapa de vida en más plenitud.

** Ponle especial atención a los logros obtenidos. Desde los más pequeños a los más grandes (Desde andar en bici a comprarte un auto o una casa). Ponle énfasis en los momentos difíciles que superaste y cómo lo hiciste.

En tu historia tienes las herramientas para salir adelante. No eres una mujer indefensa que no puede hacerse cargo de su vida, esa niña interior ya creció y hoy tiene el poder de tener al mundo a sus pies si así lo decide.

Si no logras mirar cómo hacerlo, si tienes el gran deseo de cambio pero no sabes por dónde comenzar es hora de pedir ayuda.

Fuente María Esther Segura
https://www.reinventatemujer.cl/blog-reinventate-mujer/como-dejar-de-sentirme-indefensa/

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